PENSAMIENTO MATEMÁTICO

El punto de partida de la intervención educativa en este campo formativo es la conexión entre las actividades matemáticas espontáneas e informales de las niñas y los niños, así como su uso para propiciar el desarrollo del razonamiento matemático. 

Como consecuencia de los procesos de desarrollo y de las experiencias que viven al interactuar con su entorno, las niñas y los niños desarrollan nociones numéricas, espaciales y temporales que les permiten avanzar en la construcción de nociones matemáticas más complejas. 

Desde muy pequeños pueden establecer relaciones de equivalencia, igualdad y desigualdad, así como distinguir entre objetos grandes y pequeños. El ambiente natural, cultural y social en que viven los provee de experiencias que, de manera espontánea, los llevan a realizar actividades de conteo, que son una herramienta básica del pensamiento matemático. 

En sus juegos o en otras actividades separan objetos, reparten dulces o juguetes entre sus amigos; cuando realizan estas acciones, y aunque no son conscientes de ello, empiezan a poner en práctica de manera implícita e incipiente, los principios del conteo, así como determinadas operaciones lógico matemáticas.